
Historia y Arte
La villa de Castromonte está situada en la paramera del monte de Torozos, sobre el lugar que ocupó un antiguo castro romano
La Espina, del mismo municipio que Castromonte, se levanta en un fértil valle regado por el arroyo Bajoz. Durante la Edad Media perteneció Castromonte al noble don Juan Alonso de Alburquerque, quien fue privado de Pedro I "el Cruel", del que más tarde se declaró enemigo. De don Juan la villa pasó, con los años, a manos de los Enríquez, más conocidos como "Los Almirantes de Castilla".
Monumentos
Iglesia de la Purísima Concepción
Esta es la iglesia parroquial del pueblo, data de la primera mitad del siglo XVI.Construida en piedra sillar traída de las cercanas canteras de la paramera. De impresionante solidez, el templo tiene tres amplias naves cubiertas por bóvedas de crucería. El retablo de la capilla mayor es una complicada composición de estílo barroco, muy recargado, en la que destaca la imagen de Nuestra Señora de la Concepción, subida al cielo por ocho ángeles
Santa María de la Espina
Ya en el valle se yergue el monasterio de Santa María de la Espina y un núcleo rural surgido en el presente siglo en sus inmediaciones. Rodeado de fuertes muros, el monasterio tiene su entrada por una puerta monumental con arco de medio punto.
La fundación de Santa María de la Espina se remonta al siglo XII, en que doña Sancha, hermana de Alfonso VII, tomó posesión de los terrenos de San pedro de los Aborridos y Sta maría de la Espina, donde los monges de San Bernardo levantan el monasterio. Las obras del templo se llevaron con lentitud entre los siglos XIII yXIV, en el momento de transición del estilo románico al gótico, y siguiendo las normas de la arquitectura cisterciense, por lo que la decoraciónes escasa, y la sencillez, absoluta. A finales del siglo XIV se construyó, en el lado de la Epístola, la capilla de los Vega, con varios lucillos sepulcrales cubierta por una espléndida bóveda estrellada.
A mediados del siglo XVI los monges ordenaron el derribo de la antigua capilla mayor y la construcción de una nueva, más luminosa, que lleva a cabo el maestro Gonzalo de Sobremazas, con cierto aire renacentista. Su retablo, destruido en tiempos de la exclaustración de los monges por las tropas de Napoleón, mostraba esculturas y relieves de Inocencio Berruguete y Esteban Jordán. Ya en este siglo, esta pérdida se reparó con la instalación del retablo del monasterio de Santa María de Retuerta, de madera policromada, en el que va el relicario de la Santa Espina. Esta reliquia, según cuenta la historia, fue traida del monasterio francésde San Dionís por la fundadora doña Sancha, quien antes de regresar a España habría manifestado a San Bernardo deClaval su deseo de fundar el monasteio bajo la proteción de esta espina de la corona de Jesucristo. La fachada del templo, de gusto neoclásico, corresponde a los últimos años del siglo XVIII, momento en que se reconstruye tras el incendio que sufriera en 1731.
Sala Capitular
Del resto del monasterio, lo único que subsiste tal como fue construido en principio, es un grupo de salas alrededor del claustro, entre las que destaca la sala capitular, cuadrada, dividida en tres naves por cuatro columnas exentas. La residencia monacal, construida en 1578 sobre edificaciones anteriores, se halla agrupada en torno a dos claustros:el de la hospedería, con dos arquerías de medio punto, y el procesional, cuyo primer cuerpo está construido por arcos de medio punto, sobre los que se levanta el segundo cuerpo de balcones adintelados. Con la desamortización de Mendizábal, en virtud de la cual los religiosos perdieron sus pertenencias, el monasterio pasó al marqués de Valderas, cuya viuda, doña Susana Montes y Bayón, estableció en él un centro de enseñanza agrícola regido por los Hermanos de las Escuelas Cristianas
Hoy día La Santa Espina sigue dedicandose a la formación de capataces agrarios, en colaboración con la Junta de Castilla y León.